Cómo ser un buen líder digital en tu organización

Viernes
Febrero
 
2021
«He aprendido que la gente puede olvidar lo que has dicho, lo que has hecho, pero nunca olvidará cómo les has hecho sentir». — Maya Angelou

Hoy en día estamos viviendo un periodo de transición que exige cambios de paradigma, de hábitos y de comportamientos. De hecho, hoy más que nunca las habilidades sociales y el liderazgo están estrechamente relacionados.
Entre las cualidades más demandadas a los líderes actuales destaca sin duda la actitud de amabilidad, tal y como recuerda también Riccarda Zezza, de Il Sole 24 Ore, en «Hoy se necesitan líderes muy fuertes… e increíblemente cercanos».

El liderazgo amable 

Ser un líder amable contribuye a crear entornos de trabajo positivos, en los que cada empleado se sienta valorado, sin dejar a nadie atrás. Este ambiente permite aumentar la confianza y el trabajo en equipo, pero también la productividad y los resultados empresariales de la organización. De hecho, así lo confirma también un estudio de la Academy of Management.

Por lo tanto, resulta evidente desde diversos puntos de vista que, en este momento histórico concreto, no solo son necesarias cualidades como la capacidad de influencia, la organización o la gestión del tiempo, sino que, por el contrario, hay que cultivar cada vez más la capacidad de escuchar, la empatía y la amabilidad. ¡Y así, la amabilidad se convierte en un auténtico punto fuerte!

Las opiniones positivas

Para fomentar este ambiente y ser un buen líder en la propia organización, una de las estrategias que se pueden adoptar es la de la retroalimentación positiva, que conduce al mecanismo —tan apreciado por el conductismo— del refuerzo positivo, es decir, la asociación de un elemento positivo «añadido» a un comportamiento determinado, el cual, gracias a ello, será repetido por la persona que lo pone en práctica. Por lo tanto, ofrecer retroalimentación sobre la acción o el resultado obtenido por los miembros de nuestro equipo es algo a lo que hay que prestar mucha atención y a lo que hay que dedicar tiempo, con el fin de mejorar nuestras formas de comunicación, inspirando así a las personas que nos rodean y despertando en ellas el deseo de repetir ese comportamiento positivo.

Sin embargo, hoy en día, un buen líder no es solo aquel que sabe dar opiniones, sino también aquel que las solicita, creando una auténtica «cultura de la retroalimentación» en su propia organización. Según Joel Constable, líder en desarrollo de talento, muy a menudo a las personas les cuesta dar feedback a su equipo por dos razones principales:

1. A la gente le preocupa que sus comentarios no sean relevantes
2. A la gente le preocupa no contar con la confianza suficiente por parte de la otra persona como para poder compartir sus comentarios.

He aquí, pues, por qué el papel de un líder capaz de demostrar amabilidad, empatía y capacidad de escucha permite que crezcan las personas, la cultura empresarial y la propia organización.

Dado que tu éxito como líder depende del éxito de tu equipo:
no importa el éxito que hayas logrado en el pasado, sino que tu papel actual vendrá definido por el éxito de las personas de tu empresa. Las comunidades más sólidas son las más resilientes, estimulantes y eficaces. Formar una comunidad de personas es el primer paso para un liderazgo exitoso y, para ello, es necesario centrarse en comportamientos como los comentarios constructivos, la gratitud, la empatía y la capacidad de escuchar:

«Solo puedes dirigir a las personas a quienes deciden trabajar para ti, y esas personas quieren saber que te preocupas lo suficiente por ellas como para invertir en su éxito».

Si quieres formarte de la mejor manera posible para desarrollar tus habilidades de liderazgo y tus habilidades sociales, en hi – habit inspiring platform hemos creado un programa específico con el Agile Leadership Coaching Plan.