Si nadie en la empresa se queja de la IA, es probable que la estés utilizando de forma incorrecta

¿Un indicador sorprendentemente eficaz del éxito de una estrategia de adopción de la IA? El nivel de resistencia que genera. Si la introducción de la IA en la empresa no suscita dudas ni fricciones, es posible que no esté influyendo realmente en la forma de trabajar.
Es una idea que se desprende claramente de las reflexiones de Tyler Cowen, profesor de Economía en la Universidad George Mason, y de otros expertos en IA y organización del trabajo entrevistados en el podcast WorkLab de Microsoft. Su punto de partida es claro: convertirse en una organización capaz de utilizar la IA como un recurso generalizado y estructural requiere cambios profundos, no solo tecnológicos.
El reskilling: no solo nuevas competencias, sino una nueva identidad profesional
Pedir a las personas que replanteen su trabajo en función de la IA significa, de hecho, pedirles que redefinan su función. Por eso, el reciclaje profesional no puede limitarse a unos cuantos cursos en línea.
Según Raffaella Sadun, de la Harvard Business School, la transformación debe partir de una explicación clara del «por qué»: por qué la empresa invierte en IA, qué objetivos empresariales quiere alcanzar y qué tipo de futuro imagina para su personal. Sin este marco, la incertidumbre corre el riesgo de frenar el cambio.
Muchas organizaciones se centran en las herramientas, pero pasan por alto la pregunta fundamental: ¿para qué sirve realmente la IA?
Dan Diasio, líder global de consultoría en IA de EY, subraya que una transformación eficaz requiere tres elementos: mentalidad, competencias y herramientas. La IA es comparable al entrenamiento para una maratón: es necesaria, pero no es el objetivo. La clave está en comprender dónde se crea valor y qué resultados concretos se quieren obtener.
Las relaciones siguen siendo una ventaja competitiva clave
A medida que aumentan las capacidades de la IA, habilidades como la persuasión, el pensamiento crítico y la inteligencia emocional cobran aún más importancia.
Como señala Cowen, resulta esencial crear y mantener una red de relaciones sólidas . Pascal Bornet, autor y experto en IA, destaca que la creatividad auténtica, el pensamiento crítico y la confianza son cualidades propiamente humanas y que, además, determinan la eficacia con la que una persona es capaz de trabajar con agentes de IA y sistemas avanzados.
En resumen, pues, el cambio genera inevitablemente malestar. Cuanto más real es una transformación, más reduce la previsibilidad y pone en tela de juicio los hábitos arraigados.
Por lo tanto, los líderes deben aprender a interpretar el malestar como un indicador de progreso. En este sentido, las quejas no son un fracaso de la adopción de la IA, sino la prueba fehaciente de que el proceso está funcionando.