Las amenazas cibernéticas son cada vez más complejas y sofisticadas; garantizar la seguridad de tu empresa significa protegerla frente a fugas de datos, brechas de seguridad u otros delitos cibernéticos que pueden ralentizar o interrumpir tu actividad empresarial. Pero, ¿cómo podemos defendernos?
En primer lugar, aclaremos un poco el concepto: por «ciberseguridad» entendemos todas aquellas medidas destinadas a proteger ordenadores, dispositivos móviles, redes informáticas, software, aplicaciones y datos relacionados con personas, empresas e instituciones.
A primera vista, podría parecer que solo las grandes empresas con infraestructuras informáticas de alta tecnología o con grandes volúmenes de datos almacenados en la nube deberían preocuparse por la ciberseguridad, pero hoy en día, en este mundo hiperconectado, gran cantidad de información se almacena en nuestros dispositivos, y es precisamente en la responsabilidad y en las hábitos de cada persona donde a menudo se determina el nivel real de ciberseguridad de una empresa.
¿Por qué es importante hablar de ciberseguridad en la empresa?
La ciberseguridad se ha convertido en uno de los mayores retos de nuestra época.
Con los procesos de adopción digital y una difusión cada vez mayor de las tecnologías digitales en las empresas, también han aumentado los riesgos relacionados con la vulnerabilidad informática. Según se desprende del informe de 2021 de CLUSIT (del que Digital Attitude forma parte), precisamente en el último año se ha registrado un récord negativo de ciberataques, con un aumento del 12 % respecto al año anterior, una tendencia al alza constante en los últimos cuatro años: un 66 % más de ataques que en 2017.

Además, el Observatorio de Ciberseguridad y Protección de Datos del Politécnico de Milán también ha señalado un aumento del 40 % en los ciberataques en 2020. No obstante, en todo esto también hay una nota positiva: se ha producido un aumento de las inversiones, sobre todo en materia de seguridad de los puntos finales (protección de cada dispositivo) y seguridad de redes e inalámbrica (protección de la infraestructura de red), lo que indica un mayor interés por parte de las empresas en este ámbito.
Sin embargo, conviene recordar que tomar medidas correctivas tras un ciberataque puede resultar mucho más costoso que una inversión previa en seguridad informática. De hecho, los directivos deberían considerar la ciberseguridad como un proceso continuo y sistémico, lo que, obviamente, también implica un enfoque diferente respecto a las inversiones empresariales en este ámbito.
¿Cuáles son algunas de las principales amenazas en materia de ciberseguridad?
El phishingconsiste en correos electrónicos engañosos, creados expresamente para parecer lo más auténticos posible y parecer procedentes de fuentes fiables. El objetivo es sustraer datos confidenciales o datos de tarjetas de crédito.
«Malware»es un término genérico que se utiliza para referirse a todo aquel software cuyo objetivo es robar información, causar daños en el dispositivo o cifrar datos.
El ransomwarees un tipo de malware que bloquea el acceso al dispositivo o a determinados archivos, ypara poder acceder a ellos se exige el pago de un rescate. El objetivo es extorsionar para obtener dinero.
La ingeniería sociales un ataque muy sofisticado que consiste en estudiar a los empleados con el fin de manipularlos para obtener información. Este tipo de ciberataque no se aprovecha de las vulnerabilidades de los sistemas informáticos, sino de las personas y sus mecanismos psicológicos.
¿Cómo introducir la ciberseguridad (como proceso y mentalidad) en la empresa?
En primer lugar, es necesario realizar pruebas para detectar posibles fallos técnicos mediante herramientas específicas, como las pruebas de penetración.
Posteriormente, hay que diseñar políticas específicas a nivel estratégico, sobre todo en el caso de operaciones sensibles, como, por ejemplo, el uso de la autenticación de dos factores (2FA).
No obstante, si consideramos la ciberseguridad como un proceso continuo, es fundamental, sobre todo, fomentar una cultura y unos hábitos adecuados en cada persona, ya que, a pesar de todos los procedimientos de seguridad técnica, muchísimos ciberataques se deben a los «malos hábitos» de las personas, que, lamentablemente, se convierten en el eslabón débil del sistema de seguridad de la empresa. De hecho, el CLUSIT, en su informe de 2019, recordaba que:
«Lamayoría de los incidentes de seguridad están relacionados con errores humanos: el uso de contraseñas débiles y no alfanuméricas, el acceso de dispositivos de la empresa a conexiones públicas, la navegación por sitios web no seguros y el transporte de datos sensibles mediante memorias USB sin cifrar(se estima que representan entre el 80 % y el 90 % de los incidentes), lo que confirma que el factor humano es, también en materia de seguridad informática, el eslabón débil del sistema. Solo en Italia se ha estimado que alrededor del 53 % de los ataques se deben a causas endógenas (…) a lo que hay que sumar los ataques de phishing y spear phishing, que tienen un impacto significativo en la empresa, tanto en términos de fraude y robo de datos como de aumento de los costes operativos derivados de la recuperación tras los incidentes ocurridos».
Por lo tanto, además de garantizar la seguridad de los procesos, las redes y las herramientas, resulta realmente esencial trabajar con las personas y sus hábitos. Una solución digital innovadora nos la ofrece hi | habit-inspiring platform, un «coach» digital capaz de formar a cada empleado de la empresa para que desarrolle buenas prácticas y hábitos correctos, anticipándose a posibles incidentes relacionados con la ciberseguridad e innovando el paradigma de la formación, que ya no es previa, sino contextual y en el puesto de trabajo.
Las características y actividades específicas incluidas en el plan de coaching se han diseñado y elaborado específicamente en colaboración con los principales responsables de la empresa en materia de ciberseguridad.
Para obtener más información y detalles, ponte en contacto con nosotros.
Ciberseguridad: Preguntas frecuentes
¿Qué es la ciberseguridad?
Por «ciberseguridad» entendemos todas aquellas medidas destinadas a proteger los ordenadores, los dispositivos móviles, las redes informáticas, el software, las aplicaciones y los datos que pertenecen a personas, empresas e instituciones.
¿Por qué es importante la ciberseguridad para las empresas?
En el último año hemos registrado un récord negativo de ciberataques, con un aumento del 12 % respecto al año anterior (datos de CLUSIT 2021); los ataques no se han limitado únicamente a determinados sectores ni a empresas específicas con un alto nivel tecnológico. En el mundo hiperconectado de hoy en día, ninguna empresa está realmente «a salvo».
¿Cuáles son los principales tipos de ciberataques?
Los tipos de ataque más comunes y principales son el phishing y el malware; en el primer caso, se trata de correos electrónicos engañosos cuyo objetivo es sustraer datos confidenciales o datos de tarjetas de crédito. Por su parte, el malware engloba todo aquel software cuyo objetivo es robar información, causar daños en el dispositivo o cifrar datos para extorsionar y obtener dinero.
