DATTER-Change Agent. Un viaje entre libros y consejos para el cambio | Stefania Nervi

El viaje de los «DATTER».
Esto es lo que quiero contar en la segunda sección en la que colaboro con Digital Attitude. Si en «Surfer People» dialogué con quienes, dentro de las empresas, se dejan llevar por las olas de los cambios organizativos, aquí deseo descubrir y poner en común qué hay en los sueños, en los estudios, en las experiencias y, en general, en la «mentalidad» de quienes —en este periodo marcado por las «grandes dimisiones» o las «grandes decisiones», como las ha rebautizado recientemente Cristina Casadei en un artículo publicado en Il Sole 24 Ore— se dedican en cuerpo y alma, trabajando día y noche, impulsados por una firme convicción.
Empezaré por el nombre, que para mí no es algo obvio.
Dàt·ter, para quienes creen en Digital Attitude.
Pero eso no es todo: cualquiera que trabaje para hacer realidad un sueño compartido
Sinónimos: empollón, soñador, explorador de nuevos mundos.
Personas a las que une la importancia que conceden a la escucha: para orientar y atender las necesidades reales de quienes se enfrentan al extraordinario viaje que supone el cambio. Personas convencidas de que la mejor forma de crecer se basa en la acción y en la capacidad de cuidar de uno mismo, de los demás y del entorno en el que vivimos.
Personas que saben lo que significa asumir una responsabilidad y a las que les encanta esa sensación. Así es, porque los Datters tienen y siempre tendrán la mentalidad de los emprendedores: rapidez, agilidad, espíritu de iniciativa y ganas de arriesgarse son la base de su enfoque ante un mundo en constante cambio.
Esta breve descripción es lo que leí en su manifiesto, que entregan a quienes se incorporan al equipo, y es lo que me convenció de que cada uno de ellos podría tener una historia interesante que contar para inspirarnos. Así que pensé en dar a conocer sus puntos de vista y sus experiencias.
Tras Luca Argenton, director ejecutivo; Davide Pellegatta, responsable de estrategia y gobernanza; y Francesco Pozzobon, director de ventas y marketing, hoy nos presenta Stefania Nervi, responsable de cambio en Digital Attitude.
1) Hola, Stefania: una foto tuya de niña, el trabajo con el que soñabas de pequeña y la relación con lo que haces hoy en Digital Attitude
¡Hola, Valentina! ¿Qué soñaba con hacer cuando era niña…? ¿Vale si respondo que me gustaba «hacer»? Siempre me ha gustado probar por mí misma a hacer y deshacer cosas, y entender el porqué de las cosas.
Era muy práctica, pero también muy reflexiva e independiente, y, por suerte, siempre se me han dado más responsabilidades de las que, según me parecía, se les daban a mis compañeros de clase. Quizá esa sea la combinación que me ha llevado a crecer como una persona decidida y testaruda.
De niña, aunque siempre había sido tímida, me interesaba y me esforzaba por conocer gente nueva para encontrar respuestas a mis preguntas, y recuerdo los veranos en el campamento como una época maravillosa y llena de satisfacciones: ¡cuántas cosas nuevas había y podía descubrir! Como quizá era la única de mis compañeros de mi edad que se había interesado por aprender inglés, también era mi oportunidad para conocer a gente nueva y hacía de puente entre los amiguitos italianos de nuestro campamento y los que venían de visita del extranjero.
A medida que este interés fue creciendo, se centró en comprender a las personas, un aspecto que siempre he profundizado en mis estudios de diseño gráfico y marketing intercultural —que cursé precisamente para comprender cómo se podía comunicar de forma eficaz en contextos y culturas diferentes entre sí—.
Valorar el hecho de que las personas sean diferentes y vivan y reaccionen ante lo que les sucede de formas distintas me ayuda no solo a no dar nada por sentado, sino también a tener una mayor predisposición a la comprensión y la empatía hacia quienes atraviesan un proceso de cambio.
2) Cambio: ¿nos recomiendas un libro, una película y una canción que nos ayuden a afrontarlo de la mejor manera posible, explicándonos el motivo de cada elección?
Libro: «Las cinco personas que encontrarás en el cielo », de Mitch Albom. Ayuda a comprender que todo cambia y que esa es la verdadera constante en la vida, ¡y muchas veces, por suerte! Lo importante es sacar lo mejor de cada uno de nuestros días y construir nuestro propio sentido personal de una vida bien vivida; no hay una fórmula mágica y lo que esperamos cuando tenemos 20 años será diferente en el futuro, pero basta con preguntarnos siempre si lo que estamos haciendo nos da alegría hoy… y el día en que miremos atrás.
Canción: «You’re the best», de Joe «Bean» Esposito. Ya desde los primeros minutos de escucha, no hace falta explicar por qué es una canción que te da un impulso y una energía únicos para afrontar incluso el día más negro.
Película: «About Time», de Richard Curtis. Fui a verla sin muchas ganas, pensando que sería otra «Love Actually», pero me encontré con una historia muy profunda sobre las segundas oportunidades y sobre cómo vivir al máximo el presente, con todas las posibilidades y cambios que conlleva. Si pudiéramos volver atrás, ¿reviviríamos la escena con la sabiduría que da la retrospectiva, o disfrutaríamos del momento, del viaje, de los cambios y de los descubrimientos que hacen que nuestra vida sea interesante?
3) Todos tenemos al menos un proyecto que llevamos en el corazón porque nos ha permitido un crecimiento profesional importante y tangible. ¿Cuál fue el tuyo?
Cuando era niña y pasaba las tardes con mi madre en la tienda, solía dibujar muy a menudo un nuevo dormitorio, gracias al catálogo de IKEA que siempre tenía a mano.
Mi habitación nunca ha cambiado, ¡pero a cambio me he acercado muchísimo a IKEA! Así que ya desde que estudiaba para ser técnica en diseño gráfico, de joven, quería trabajar en el catálogo de IKEA, ya que es el medio de comunicación más difundido del mundo (espera, ahora ya no lo es, ya que ya no se imprime); al continuar mis estudios de marketing, seguía teniendo el mismo sueño; una vez que empecé a trabajar en IKEA en Londres, este objetivo estaba un poco más cerca, ¡pero nunca hubiera pensado que, al poco tiempo, me convertiría en responsable del contenido y la estrategia del catálogo! Aquí tuve la oportunidad adicional de investigar y poner en práctica mis estudios de marketing intercultural y comprender aún mejor cómo las personas viven de manera diferente en todo el mundo. He visitado muchos lugares y he tenido la ocasión de descubrir a fondo y con detalle cómo era la vida cotidiana, lo que ha respondido a muchas de las preguntas que siempre tenía en la cabeza.
De todo esto, sin embargo, he comprendido que somos mucho más parecidos de lo que creemos que somos diferentes, pero resulta muy fascinante descubrir y experimentar de primera mano las diferencias culturales o las derivadas de nuestra diferencia geográfica.
4) Un error en un proyecto que te ha permitido mejorar tus habilidades y/o los productos
¡Y pensar que yo sola podía tener una visión completa y correcta! He descubierto que los compañeros siempre están dispuestos a echar un vistazo y escuchar en caso de dudas, y es una forma estupenda de compartir lo que haces y validarlo al mismo tiempo. Pedir a los compañeros cinco minutos para confirmar que una tarea se está haciendo de la mejor manera posible siempre es una idea estupenda, porque puedes recibir sugerencias e ideas que quizá no sean relevantes para el caso concreto, pero que te ayudan en otros contextos.
5) Teniendo en cuenta la experiencia adquirida en estos años a través de los estudios y el trabajo sobre el terreno con los distintos clientes, ¿podrías hacernos una pequeña lista de hábitos (un máximo de cinco) que favorezcan el cambio?
- Empezar con un paso muy pequeño
- Teniendo en cuenta que «lo perfecto es enemigo de lo hecho» (no recuerdo si el dicho era exactamente así), hay que lanzarse y llevar a cabo nuestra nueva iniciativa, conscientes de que probablemente no alcanzaremos los niveles habituales de calidad, ¡pero el mero hecho de haberla llevado a cabo por primera vez ya merece una celebración!
- Sigamos con estas pequeñas celebraciones para que nos sintamos motivados a seguir invirtiendo en este cambio. Deberíamos ser nosotros mismos los primeros en darnos una palmadita en la espalda y en estar agradecidos por todo lo que se nos permite hacer y experimentar. ¡El cambio nos mantiene jóvenes!
- Contárselo al mayor número posible de personas. Cuando decidí dejar de fumar, contárselo a todos mis amigos y compañeros de trabajo fue un mecanismo de refuerzo muy eficaz… En lugar de quedar en ridículo ante ellos, que decían que nunca lo conseguiría, ¡no he vuelto a tocar un cigarrillo!
- Tener muy claros los beneficios y las ventajas de este cambio nos puede resultar útil en momentos de desánimo o cuando nos parezca mucho más fácil volver a los viejos hábitos.
6) Para terminar, una pregunta disruptiva, como todo aquello que Digital Attitude impulsa a través del cambio. Haciendo un acróstico con tu nombre, es decir, utilizando todas las letras de tu nombre, te pido que nos cuentes cómo vives tú la empresa.
Digital Attitude para:
Siempredisponibles. Puede que suene a tópico, pero nunca he recibido un «no» de nadie.
¡Tecnológicos! La gran cantidad de dispositivos, plataformas, aplicaciones e interacciones digitales que hay hace que DA sea un punto de encuentro para los primeros usuarios. ¡Dicho esto, no podría imaginarme nada diferente!
Entusiasmados. Colaboramos, producimos, dibujamos y diseñamos a un ritmo muy acelerado, y es estupendo poder contar con un equipo que sigue esta estela y se muestra entusiasmado con los nuevos proyectos.
¿Se puede decir «holgazanes»? Por suerte, la búsqueda de momentos de ocio y de actividades de team building va de la mano del trabajo duro del equipo.
Jóvenes. Hay muchos jóvenes con talento en DA, y para mí es un motivo de orgullo saber también que a muchas personas que empezaron como becarios o en prácticas se les ha ofrecido un puesto fijo y se han incorporado a nuestro equipo. Se les ha acogido y formado con un interés genuino por que continúen su trayectoria de crecimiento, y eso no es algo habitual. ¡Bien hecho, DA!