El mundo laboral 4.0 no solo exige nuevas competencias, sino también nuevos procesos, modelos de negocio, paradigmas y, sobre todo, nuevas actitudes y mentalidades. Es precisamente en estos últimos aspectos donde es necesario que el cambio se inicie desde el liderazgo. En los últimos años, este cambio de rumbo se ha ido consolidando cada vez más, lo que demuestra que los estilos de liderazgo más tradicionales suelen pasar por alto las oportunidades que ofrece la digitalización.
Pero, ¿qué significa realmente ser un líder de éxito en la era digital? ¿Se trata solo de competencias digitales y de mejorar las habilidades, o hay algo más?
Según un estudio realizado por el MIT Sloan Management y Deloitte, el dominio de las tecnologías digitales debe ir de la mano de ciertas actitudes mentales; de hecho, son necesarias:
· Capacidad de visión orientada a la rápida transformación de los mercados, los procesos y las formas de trabajo. Todo está en constante cambio;
· Destreza digital adecuada en el manejo de las principales herramientas, recursos y plataformas necesarias para desempeñar al máximo su trabajo y comprender el de sus colaboradores;
· Dinámicas de toma de decisiones que tengan en cuenta la complejidad y la incertidumbre de los tiempos que estamos viviendo, es decir, que acepten plenamente el cambio.
Por lo tanto, ser líderes digitales significa ser capaces de crear las mejores condiciones en la empresa para que las tecnologías, los procesos y los aspectos relacionados con la actitud y la mentalidad puedan impregnar las actividades cotidianas de las personas, de forma armoniosa y teniendo en cuenta, sobre todo, la relación entre la persona y la organización.
De hecho, la teoría del ajuste persona-organización parte precisamente de la base de que las personas y las organizaciones no son dos polos opuestos, sino que, por el contrario, se caracterizan precisamente por su relación continua y su influencia mutua en lo que respecta a las aptitudes, los comportamientos y los resultados.
Teniendo en cuenta todas estas dimensiones, ¿cómo se puede desarrollar de la mejor manera posible en la empresa un liderazgo actual y exitoso?
Cómo desarrollar y mejorar el liderazgo digital en la empresa
Como ya hemos dicho, centrarse únicamente en los conocimientos tecnológicos y digitales ya no es suficiente para hacer frente a los retos y a la complejidad del entorno laboral actual.
En la empresa, sobre todo desde el punto de vista del liderazgo, es necesario trabajar en tres ámbitos complementarios:
- Cambio de mentalidad: una auténtica transformación cognitiva en la forma de pensar y afrontar los retos; este aspecto debe impregnar toda la cultura organizativa;
- Cambio de comportamiento: actuar y poner en práctica de verdad, a través de hábitos y acciones cotidianas, el proceso de cambio, en todos los niveles y funciones de la empresa.
- Cambio organizativo y estructural: modificar eficazmente los procesos para que la implementación del cambio resulte sencilla y sostenible; en este último aspecto, la tecnología puede ser de gran ayuda.
Además, es precisamente la dimensión digital la que pone de relieve un auténtico tipo de liderazgo vinculado ala empatía.
A lo largo de la historia, en función de las distintas tecnologías, se han desarrollado diversos tipos de liderazgo. Sin embargo, hasta la fecha, estos se han relacionado sobre todo con la dimensión de la jerarquía, el poder, la autoridad y el carisma personal. La tecnología digital, en cambio, nos presenta modelos más «lean», ágiles y horizontales. Estos nuevos paradigmas, junto con la compleja situación económico-social que estamos viviendo, han dado lugar al desarrollo de nuevos estilos de liderazgo, entre los que destaca precisamente el liderazgo empático, que parte de la escucha de las necesidades de las personas como elemento para generar innovación, éxito y productividad.