Entre el trabajo inteligente y el teletrabajo, el verdadero reto para las nuevas formas de trabajar sigue siendo la actitud de cada persona.

Según Gartner, en un futuro próximo —o quizá ya a partir de mañana—, las empresas de éxito y más atractivas para sus empleados serán aquellas capaces de mejorar la destreza digital de cada persona dentro de su organización. Sin embargo, el concepto de destreza digital no se limita únicamente a las habilidades más técnicas, sino también, y sobre todo, a la capacidad de contribuir al desarrollo de la empresa trabajando para generar las aptitudes necesarias para que esto suceda.
En otras palabras, el futuro pertenece a aquellas organizaciones que permitan a las personas participar en el diseño de la digitalización y sus diferentes vías.
Estas perspectivas también se desprenden de una encuesta realizada por Manageritalia y CFMT, publicada en un artículo reciente de Il Sole 24 Ore. De hecho, de dicho estudio se desprende que el 64,9 % de los directivos ha identificado como la competencia más demandada por el mercado la capacidad de adaptarse al contexto, que hoy en día es un híbrido entre lo físico y lo digital, con una proporción variable entre ambos tanto dentro de las organizaciones como en el ecosistema externo.
¿Transición digital? ¡Todo es cuestión de mentalidad!
Por lo tanto, la clave para llevar a cabo plenamente la transición digital sigue residiendo en la mentalidad de las personas que se genera dentro de una organización y en una tecnología que realmente sitúe a la persona en el centro, sin dejar de ser un medio y no un fin en sí misma. Los estudios realizados por el centro de investigación de Digital Attitude (Habit Studio) también ponen de manifiesto este mismo paradigma.
La misión de la empresa Digital Attitude —fundada por Luca Argenton y Simone Lusenti en 2017— consiste en facilitar la adopción de nuevas tecnologías y hábitos digitales, yendo más allá de los paradigmas convencionales de la formación y el trabajo, gracias a la plataforma hi | habit-inspiring platform.
El enfoque de la plataforma se basa en la inteligencia artificial, el aprendizaje automático y el modelo del «nudging contextual». Gracias al mecanismo del«empujón suave» teorizado por Richard Thaler (Premio Nobel de Economía en 2017), se guía a las personas a lo largo de un recorrido capazde propiciar un cambio de comportamiento y, en consecuencia, hacer que la transición digital sea realmente eficaz.
La prioridad otorgada a la investigación y el desarrollo, y gracias al trabajo del equipo de neurocientíficos, psicólogos y diseñadores conductuales, se ha descubierto y constatado que el mecanismo del«nudge» (que constituye la base del algoritmo de la plataforma y es hoy en día una de las principales tendencias de los nuevos modelos de formación y cambio conductual a nivel internacional) debe ir siempre acompañado de una forma de control positivo —es decir, una participación activa— por parte del usuario final en la acción y el comportamiento estimulado.
El estudio de Digital Attitude
De hecho, del análisis y la investigación de Digital Attitude —a través del trabajo realizado en colaboración con Microsoft para acompañar a más de 200 000 personas de empresas de 12 sectores diferentes en la adopción del nuevo «Digital Workplace»— se desprende que, para las personas, lo que importa a la hora de interpretar las nuevas formas de trabajo es el compromiso y la implicación, a partir de la experiencia en pequeñas acciones y actividades cotidianas (estimuladas por un «empujoncito») en las que se prefiere la confianza y la transparencia frente al mando y el control de arriba abajo.
De hecho, lo que se desprende de las pruebas realizadas por el grupo de investigación es que el«nudging»solo resulta eficaz si se ofrece a los usuarios la posibilidad de controlar personalmente dicha acción y no únicamente a través de un método que ellos perciben como estrictamente impositivo y forzado. Estos resultados han sido posibles graciasa la escucha iterativa de los usuarios, mejorando la experiencia de uso de las tecnologías yengagement un proceso de generación de nuevas actitudes que guíen espontáneamente la evolución digital y la adquisición de las competencias correspondientes.
Esta investigación nos lleva también a reflexionar sobre el papel del equipo de RR. HH. engagement de los empleados; lo que hay que preguntarse es: ¿cómo involucrar a las personas de la propia organización haciéndoles sentir, al mismo tiempo, empoderadas y en control de sus propias actividades?
Rediseñar los paradigmas actitudinales
Una posible solución consiste en adoptar estrategias de abajo arriba, que se centren en cada persona y en escuchar sus necesidades, retos e intereses. Este es el camino para superar un paradigma anclado en el contexto y el espacio de trabajo —ya sea «smart» o a distancia— y, en su lugar, fijarse en la importancia de laInternet de las Personas: una tecnología de las personas y para las personas, en la que la tecnología se adapta a los usuarios y en la que el papel de RR. HH. es fundamental como director de orquesta de la transición digital de la empresa. Ya que no se trata solo de aprender nuevas habilidades digitales, sino de rediseñar un paradigma de actitud.