Palabras «fuera de lo convencional»: cómo cambia el paradigma de la comunicación

Un antiguo autor anónimo decía que las palabras son las armas más poderosas que tenemos.
Tenía razón: las palabras transmiten sonidos, evocan imágenes, anticipan escenarios y hacen realidad los sueños.
La comunicación —interna— es el canal al que confiamos la difusión de nuestro mensaje dentro de los distintos ámbitos organizativos, como paso fundamental para informar, involucrar, dar a conocer y, de este modo, poder plasmar en acciones, actividades y sentido la vida cotidiana en las empresas.
Sin embargo, hoy nos encontramos ante el abismo de la indiferencia y la desconexión respecto a las formas en que se elabora y distribuye la comunicación (a continuación veremos algunos datos importantes al respecto). No obstante, existe un gran patrimonio de valor —que hay que proteger— en los distintos contenidos que, en su mayoría, se ignora por completo y, por lo tanto, no logra transmitir a las personas el impacto que merecería.
Registramos un CTR y unos datos de interacción que, de media, no superan el 5 %, lo que, en este contexto, significa que más de 9 de cada 10 personas no saben literalmente nada de lo que se comunica.
Quizás hoy en día se pida a quienes gestionan la comunicación interna que desempeñen un papel diferente: la capacidad de llegar a cada persona de forma personalizada y la búsqueda del momento y las palabras más adecuadas para hacerlo. Es necesario invertir la tendencia. En otras palabras, el paradigma de la comunicación ha cambiado: es la información la que debe llegar directamente a la persona y no al revés.
A continuación, destacamos tres aspectos en los que se puede trabajar para mejorar el impacto y la eficacia de nuestra comunicación interna:
1. Capacidad de llegada: los mensajes no deben pasar desapercibidos; al contrario, hay que llamar la atención y hacerlo de forma desenfadada y divertida, de modo que todas las personas se sientan realmente involucradas y, a ser posible, con un alto nivel de personalización; nadie debe quedarse al margen cuando se trata de la comunicación interna de la empresa;
2. Engagement: las comunicaciones deben interesar, sorprender e involucrar a las personas, quizá llegando en el momento más oportuno, en el lugar adecuado y estableciendo una relación bidireccional, y no una dinámica unidireccional;
3. Medición: ya no se trata solo de una cuestión de CTR individual, sino de establecer y evaluar objetivos para coordinar canales, herramientas y plazos en un contexto más amplio, en el que sea posible comprender el impacto real de un mensaje y decidir cómo generar efectos positivos colaterales.
Hoy en día, sintetizar consiste en ampliar, en convertir en exponencial algo que es lineal; por lo tanto, para que la comunicación interna sea eficaz, es necesario llegar a todas las personas y proporcionarles la información que más necesitan, de forma personalizada y midiendo posteriormente su eficacia.
¡Lograrlo mediante herramientas tradicionales, como por ejemplo el correo electrónico, es imposible!
Tus correos electrónicos pasan desapercibidos: los datos lo demuestran.
No solo tienes la clara impresión de que los correos electrónicos que envías a tus equipos o a todo tu personal siempre se quedan en la pila de «pendientes de leer», sino que cada vez te das más cuenta de que esos mensajes de comunicación interna pasan totalmente desapercibidos, ¿te suena? Lo siento, pero tus sensaciones son totalmente acertadas, así es, y los datos lo demuestran.

Hemos podido analizar, mediante un estudio, una muestra muy significativa, con más de trescientos mil usuarios de empresas italianas, a partir de datos reales de uso de M365.
¿Qué se desprende de ello?
En primer lugar, cada día el 28 % de los correos electrónicos son totalmente ignorados, es decir, no solo no se produce ningún tipo de interacción, sino que ni siquiera se abren ni se leen. Además, hemos observado que cuanto mayor es el número de destinatarios de una comunicación (DEM, correo electrónico), mayor es el porcentaje de mensajes que se ignoran.
¿Quieres aumentar el impacto y la eficacia de tus comunicaciones?
¿Cuál podría ser, entonces, una solución para que no se ignoren tus mensajes?
Gracias a un exhaustivo trabajo de análisis, seguimiento y estudio en profundidad de los hábitos y comportamientos más extendidos de las personas en relación con esta necesidad específica, hemos rediseñado y desarrollado una posible e interesante solución: se trata de una plataforma digital (SaaS y de marca blanca) que permite, con total autonomía —tanto en la creación de contenidos como en el estilo — llegar a todos tus públicos objetivo«fuera de lo establecido»(literalmente, no solo fuera de los esquemas, sino también de las casillas o cualquier repositorio) con mensajes contextuales y personalizados que no solo captan la atención, sino que animan (en jerga técnica se habla de «nudge-tech») a emprender acciones y actividades.
No es fantasía ni un mundo paralelo, es mucho más sencillo, accesible y sostenible: con hi platform, las comunicaciones y la información llegan directamente a las personas (sin necesidad de ningún clic ni acción adicional) en el momento más adecuado (lo decides tú como editor o quien las recibe) y con una tasa de adopción (de hecho, no hay que abrir nada) y de respuesta a las llamadas a la acción que supera con creces el 50 % (¡10 veces más!).
Me gusta cuando la innovación es social, no en el sentido más común del término, sino entendida como impacto social (es decir, de relación) y con la que se cambia algo, para mejor, en la vida (laboral) de las personas. Para los comunicadores, haciendo que la difusión de su esfuerzo creativo sea, por fin, exponencial; para los destinatarios, poniéndolos en condiciones de dar ese paso más hacia el conocimiento y la participación en un mundo de cosas bonitas.