A partir del análisis conjunto de datos demográficos, salariales y de rendimiento, además de los relativos a la participación en la formación, es posible comprender y/o predecir fenómenos importantes en las organizaciones. Esto se está convirtiendo cada vez más en una prioridad para el departamento de Recursos Humanos.
Técnicamente, cuando se aborda el tema del «People Analytics», se hace referencia a:
Inteligencia de RR. HH.: hablamos de paneles de control e informes que muestran resúmenes y la evolución de los indicadores clave de rendimiento
Análisis de datos de RR. HH.: nos referimos a datos que nos permiten comprender por qué se han producido determinados acontecimientos
Análisis avanzado de RR. HH., prevé la creación de modelos predictivos o de optimización.
¿Cómo puedo yo, que por naturaleza estoy tan alejada de estos temas, interesarme por ellos y explicarlos de la forma más sencilla posible, para poder apreciar su verdadero valor?
Dada la importancia del tema, he decidido hablar de ello con Luca Argenton y nuestra conversación se puede volver a escuchar en la grabación de la emisión en directo.
En este artículo he querido resumir lo que he aprendido personalmente al trabajar con él. Y voy a empezar por las ideas fundamentales que Luca ha compartido conmigo sobre los «Recursos Humanos Analíticos»:
- No se trata de una actividad de elaboración de informes y visualización de datos, sino de un proceso de búsqueda de soluciones para los problemas más o menos complejos de las organizaciones, que parte de plantearse preguntas clave, identificar qué datos pueden ayudar a encontrar las respuestas a esas preguntas, comprender si esa información está disponible dentro de la empresa, imaginar datos que no estén aislados en silos, sino que puedan «comunicarse» entre sí a pesar de proceder de fuentes diferentes, para luego visualizarlos y, a través de su análisis, comprender cómo transformar esta «fotografía» en datos dinámicos. En resumen, pues, una «fotografía que transforma».
- Los datos no son siempre y únicamente respuestas; si están bien estructurados y son consistentes, dan lugar a nuevas preguntas, y ahí radica su fuerza: nos hacen plantearnos cuestiones en las que no habíamos pensado. Dicho de otro modo, los datos aportan una orientación y solidez; no pueden agotar las respuestas, pero ofrecen información fundamental para tomar nuevas decisiones.
- No son nada nuevo para el departamento de Recursos Humanos, que históricamente ha utilizado datos, desde los clásicos de gestión de personal —como las nóminas— hasta las engagement y el análisis del clima laboral; lo que cambia hoy, sin embargo, es la posibilidad de disponer no solo de datos relacionados con la percepción —elementos que a menudo adolecen de sesgos inevitables—, sino también con la experiencia que las personas viven en su día a día. Así pues, los datos pasan de ser una mera instantánea a convertirse en una película que se actualiza constantemente y que puede abrir nuevas vías que explorar.
- Los ámbitos en los que se puede trabajar son muy variados, al igual que la información que se puede obtener
- No necesitamos un año de trabajo ni cifras desorbitadas para que los datos hablen por sí mismos; se pueden llevar a cabo análisis de forma ágil y rápida. Lo que marca la diferencia es que los paneles de control al servicio de la empresa se diseñen prestando especial atención al diseño (de modo que sean claros, sencillos y se expliquen por sí mismos).
- Pueden ser una herramienta práctica excelente para trabajar con las personas y sobre ellas, ya que permiten obtener datos sobre los impactos y, al mismo tiempo, cuantificar y objetivar, así como dar forma y sustancia incluso a aquellas iniciativas que a menudo son difíciles de medir. Al mismo tiempo, pueden ayudar a trabajar con la alta dirección, proporcionando datos útiles que logran captar mejor su interés y, por lo tanto, su implicación en los proyectos (narración de datos).
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