El término «desajuste de competencias» suele referirse a la brecha formativa entre las competencias adquiridas y el mercado laboral, es decir, un desajuste entre la oferta y la demanda en el ámbito profesional.
De hecho, el mundo laboral actual exige competencias digitales cada vez más avanzadas, por lo que términos como «upskill» y «reskill» están en boca de todos. Además, invertir precisamente en competencias y en las personas es un elemento clave para que una empresa sea competitiva y esté al día.
De hecho, según se desprende del informe«The Future of Jobs 2020»del Foro Económico Mundial, el 40 % de los trabajadores tendrá que reciclarse y más del 94 % de los directivos empresariales afirma que espera que sus empleados adquieran nuevas competencias. Por lo tanto, la formación, sobre todo en la era de las nuevas formas de trabajar, es un elemento esencial para las empresas, que tienen todo el interés en evitar fenómenos como el desajuste de competencias.
¿Cuáles son las causas del desajuste de competencias?
Tal y como se desprende también de un estudio de Boston Consulting Group sobre este tema, el fenómeno del desajuste de competencias se debe a:
«la brecha entre el mundo laboral, cada vez más complejo y en constante transformación, y el de la formación, que sigue ligado al modelo dominante de la segunda mitad del siglo XX de una educación estandarizada y masiva, orientada a un único puesto de trabajo para toda la vida».
Por lo tanto, es precisamente el aspecto del aprendizaje y la formación lo que resulta problemático en lo que respecta al desajuste de competencias: contenidos demasiado genéricos y extensos, escasas posibilidades de interacción y dificultades para encontrar soluciones aplicables al contexto laboral cotidiano son, todos ellos, elementos muy críticos.
¿Cómo evitar el desajuste de competencias?
La clave para frenar este fenómeno nos la proporcionan, por tanto, una serie de elementos:
- Capacidad de adaptación al cambio
Significa fomentar una cultura y una actitud de atención al cambio en la propia empresa; esto va más allá de las personas a título individual e implica también un enfoque diferente de la propia formación. - Formación no convencional y digital
La formación tradicional no resulta eficaz a la hora de asimilar realmente los contenidos y transformarlos en competencias reales; sobre todo, para subsanar el desajuste entre la oferta y la demanda en el mercado laboral, es necesaria una formación basada en metodologías como el aprendizaje práctico, y aún mejor si se aplica a las herramientas digitales. - Personalización
Las competencias que se exigen hoy en día son cada vez más específicas; de hecho, se necesita una formación «a medida», centrada en las modalidades, los plazos y las competencias previas de cada persona.
La plataforma hi | habit-inspiring platform permite combinar estos aspectos; gracias al coach digital hi, es posible formar a cada persona de la empresa de forma personalizada, a través de un método de aprendizajepoco convencional y generando un cambio duradero y sostenible.
¿Qué buscan las empresas hoy en día?
Hoy en día, las empresas buscan sobre todo personas con la actitud adecuada ante el cambio, es decir, capaces de adquirir nuevas competencias con flexibilidad. Se trata, en esencia, de valorar todos aquellos aspectos relacionados con las denominadas «habilidades sociales», que a menudo se descuidan en el ámbito de la formación y que, a su vez, contribuyen de manera significativa al fenómeno del desajuste de competencias. Por lo tanto, invertir en una formación adecuada, con el fin de evitar el desajuste de competencias, significa hacer hincapié también en los aspectos más «blandos», como el liderazgo amable, la capacidad de trabajar en equipo o la escucha activa, aspectos todos ellos que deben cultivarse igualmente dentro de la propia empresa.
